domingo, 5 de mayo de 2013

El familiar oculto: lo siniestro


La cuestión de lo siniestro es una de las grandes cuentas pendientes de la filosofía.
Si consultamos en la R.A.E nos encontramos con varios significados poco profundos y algo desafortunados para Siniestro . Como adjetivo nos lo define de esta manera "Avieso y malintencionado" o "Infeliz, funesto o aciago". Como nombre masculino no corre mejor suerte y se nos presenta como la "propensión o inclinación a lo malo; resabio, vicio o dañada costumbre que tiene el hombre o la bestia"

Schelling intentó enfrentar el problema desde una aclaración estrictamente filosófica del concepto. Según Schelling: "Lo siniestro (das Unheimliche) nombra todo aquello que debió haber permanecido en secreto, escondido, y sin embargo ha salido a la luz". En 1906, Ernst Jentsch escribió un ensayo sobre la psicología de lo siniestro que sirvió de inspiración a Freud para producir, en 1919, su famoso "Das Unheimliche". Freud comienza el ensayo aclarando que no es común que la psicología se ocupe de cuestiones de estética. Para Freud, el problema de lo siniestro debe ser abordado desde la estética. Quizás, investigar qué es lo siniestro puede resultar un viaje demasiado espantoso, un auténtico descenso a los infiernos como el que proponía Plotino para poder conocer la verdadera naturaleza de la materia, el Primer Mal.
De alguna manera lo siniestro ya acechaba en la región de lo sublime explorada por Burke y por Kant, en la experiencia inquietante y abrumadora de lo desproporcionado, de lo informe, de lo oscuro, del mar embravecido y de los acantilados rocosos. Los griegos lo experimentaban en las epifanías terroríficas de sus dioses, los judíos en la prohibición de nombrar a Dios, los cristianos en la provincia de los demonios.

Gracias a un análisis filológico exhaustivo, Freud descubre la clave para comprender lo siniestro. En alemán, unheimlich (literalmente, "inhóspito") quiere decir muchas cosas, tan rica es la semántica de este término que en su definición incluye también a su antónimo: heimlich. Heimlich puede referirse a algo que nos resulta familiar, agradable, pero también a algo que está oculto, a algo unheimlich. Un miedo de la infancia que hemos olvidado y que vuelve a asolarnos con su terrible rostro familiar, el cadáver de un ser amado, que a un tiempo es y no es la persona que quisimos. Se entiende entonces que lo siniestro genere atracción y repulsión a la vez, miedo y familiaridad, comodidad e incomodidad.
Giotto de los Scrovegni "Desesperación" 1306




Goya "Saturno devorando a sus hijos" 1819


Alfred Kubin "The Pond"






Roland Topor 1960






Roland Topor 1974





Joel Peter Wiltkins 1974

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