domingo, 5 de mayo de 2013

Observando lo que nos rodea


La sociedad en la que vivimos se vuelve cada día más gris. Vivimos jugando en contra del tiempo, si ponemos las noticias nos encontramos con atentados, con guerras, corrupción e injusticias, con reformas que nos ahogan poco a poco. El índice de suicidios aumenta peligrosamente, el pesimismo forma parte de nuestro día a día y los estudiantes apenas tienen esperanzas de encontrar un trabajo con el que mantenerse cuando terminen sus estudios.

Todo ello hace que el día a día se nos haga, a veces, cuesta arriba y veamos todo lo que nos rodea monótono y aburrido. Un día un amigo me contó una forma de ver que, aún en estos tiempos que corren, hay cosas a nuestro alrededor que pasan desapercibidas para nosotros pero que son de gran belleza. Me explicó que en un curso de interpretación que hizo le mandaban como deberes todos los días buscar tres cosas: algo bello, algo inspirador y algo sorprendente.

Este ejercicio me hizo mucha gracia, por lo que decidí probar a buscar esas tres cosas. Me di cuenta de que lo único que se necesita para ello es darse tiempo, parar ese juego contra el tiempo y simplemente observar lo que nos rodea. Encontré belleza en un precioso atardecer cuando cruzaba un puente en autobús para volver a casa después de un ensayo, encontré belleza en los pájaros que correteaban por el césped del parque que estaba cruzando por la mañana para ir a clase, encontré belleza en pequeñas cosas que pasan totalmente desapercibidas y que están allí, a nuestro alrededor. Así que os sugiero que dediquéis unos minutos al día a observar vuestro alrededor para que veáis que aún hoy en día y en esta sociedad podemos encontrar cosas que nos hacen sonreír y que la belleza no se encuentra solo en el arte o en la música, sino que también está en las pequeñas cosas que nos rodean en todo momento.

Para finalizar, me gustaría mostraros algunas fotografías en las que encontré esta belleza de la que os he hablado. Espero que las disfrutéis tanto como yo.

 
Una noche de febrero en Cambrils
 
Nubes desde el avión
 
La familia que me encontré cruzando un parque
 
Flores en Praga
 



El anochecer desde mi terraza

Pillada al perro "comiéndose" mi zapatilla

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