Voy a considerar un virtuoso como aquella persona que ha adquirido tras muchos años una gran capacidad técnica para desarrollar un arte. Técnica, no creativa. O sea, hablamos de memoria muscular, y estudio técnico de un determinado ámbito (y mucho estudio y muy bueno además, en ningún momento intentaré desprestigiar a nadie).
Pero, ¿dónde está el problema? El problema es que hablamos de arte, de creatividad, de sentimientos.
Tomemos como ejemplo la Música:
Demostrar cuán rápido mueves los dedos en tu instrumento, sin aplicar ningún matiz, de forma totalmente plana, sin transmitir nada al oyente excepto la incómoda envidia por tener tus manos (que es lo que buscas conseguir), no te separa mucho de un experto en mecanografía, por ejemplo.
Cierto es que la técnica es la base para desarrollar un arte, pero los cimientos, los ladrillos y las herramientas por sí mismas no logran ser una casa, se necesita algo más. Estás en un escenario, tienes almas enfrente, no queremos que reproduzcas escalas y demás ejercicios técnicos que has aprendido y que tocas uno tras otro y a la máxima velocidad posible.
Queremos que tú tengas alma, y oír lo que estás creando, que tenga una densidad que nos permita recibirlo, apreciarlo. Así nos dejaremos hacer. Ahí estará la Belleza.
La música siempre será bella siempre y cuando sepamos como transmitir nuestras emociones y sentimientos a nuestros oyentes y cuando estos sientan nuestras emociones su mundo cambiará de color dando como resultado una hermosa obra de arte.
ResponderEliminar